Este modelo fue diseñado en los años 70 esta fabricado en fibra de vidrio, actualmente no se encuentra a la venta en ninguna tienda o al menos no más de uno y todo empezó con mi búsqueda de 4 sillones de estos.

I. Considerando un cambio de profesión.Â
Después de buscarlo en todas las tiendas donde podrÃa estar pasamos a otras opciones, preguntándole a todos donde habÃan visto varios sillones redondos de fibra de vidrio. La primera referencia fue un antro en donde me aseguraron que habÃa muchos.
 Primero hubo que ubicar el antro y saber quién era el dueño, luego hablarle por teléfono para negociar con él la renta. Eso fue muy difÃcil, hablé muchas veces con la secretaria: primero le plantee el asunto y ella a su vez lo hizo con su jefe, luego él lo pensó para después decir que si. Después le pregunté en cuanto me los rentaba y tuvieron que buscar sus facturas para poder determinar un precio de renta, luego medito el precio y finalmente llegó a la determinación de si rentármelos a un precio muy razonable. Todo esto me llevó no menos de 15 llamadas, pero ahora habÃa que verlos por si tenÃa que darles mantenimiento o color, en fin que no estarÃa tranquila hasta no verlos, entonces comenzaron las llamadas para saber el lugar donde estaban para ir a tomarles una foto.Finalmente después de que le delegué la labor de las miles de llamadas a la secretaria recibà la noticia de que me recibirÃa el dueño del antro al dÃa siguiente a las 12:00, que raro tener una cita con el dueño para eso, pero en fin que más daba.
Llegué muy puntual al antro cerca de la zona rosa, me presente en el vestÃbulo y de ahà me mandaron a la oficina del dueño. En el elevador un señor con pinta de rabo verde se me quedo viendo y dijo:
- Todas llegan son sus maletotas ¿verdad?.
Yo solo le sonreà forzadamente para no dar pie a una plática y no tenÃa ganas de explicar que me daba cosa dejar mi computadora en el coche y que además a veces también traigo el pantone, cinta métrica de 10m, cámara y una agenda enorme, pero no se dio por entendido y volvió a preguntar:
- Vas a audicionar?
Le contesté con un seco NO, pero otra vez no se dio por enterado:
- No audicionas?!?, pero ¿por qué? seguro tendrÃas oportunidad, ¿por qué no lo intentas? se ve que tienes un estilo muy diferente.
Afortunadamente se abrió el elevador en el piso al que iba y salà corriendo.Ya en la recepción saludé a la secretaria y ella me preguntó son rodeos la hora de mi audición.
-No vengo a audicionar, tengo cita para ver unos sillones, soy Lux.
Le dio mucha risa y se presentó, casi éramos amigas después de tantas llamadas por lo tanto entramos a una gran cordialidad instantáneamente. Me ofreció asiento, cafecito, y me comentó lo pesado que eran los dÃas da audición, y pues ya me habÃa dado curiosidad, estaba a punto de preguntarle para qué papel audicionaban cuando salió una chica en micro falda transparente, tanga de brillitos, zapatos de altÃsima plataforma, top semi transparente, la piel llena de brillitos y súper maquillaje. Después de ella iba yo.
Cuando entré el dueño entré se me quedó viendo medio intrigado y volteó a ver su agenda, entonces me presenté.
-Aahhh para los sillones, claro! Perdón pero es que me confundÃ. Claro, puedes verlos pasa con mi secretaria y ella te llevará para que los veas, puedes llevarte los que quieras.
Hombre cuanta amabilidad, salà de su oficina y ya en la sala de espera estaba otra chica con atuendo de striper con su maletota, lista para pasar a la oficina a su audición.Tome las fotos para no dejar, pero no era lo que yo buscaba, sus sillones eran en forma de huevo y hay una gran diferencia entre un huevo y una bola, habrÃa que continuar con la búsqueda.

II. Dos hombres en mi cabeza y la infidelidad.
Yo tengo una gran debilidad por los hombres que dedican su vida a las mujeres, aquellos que las quieren tanto que hacen una profesión para defenderlas, cuidarlas y procurarlas, obviamente admiro mucho a los ginecólogos, amo a mi amigo Fran que ha sido lÃder en cuestión de defender los derechos de la mujer a nivel legislativo, y por supuesto adoro a Javier… mi estilista.
Desde que conocà a Javier en el primer llamado en que iba sola como dir. de arte hubo una gran conexión, yo temblaba y me preguntó desde cuando me dedicaba a eso, le dije que si todo salÃa bien le contestarÃa al final. SonrÃo, ofreció y dio su ayuda durante todo el llamado, al final le regalé un ramo de las flores más lindas que llevaba y resultaron ser sus favoritas. Me abrazó fuerte y me dijo que fuera a su salón de belleza y cuandosalà de ahà estaba totalmente diferente, guapÃsima. Desde entonces le he sido fiel y nadie ha tocado mi cabeza más que él, me ha cortado, pintado y peinado siempre con éxito.
¿Por qué cuento todo esto? Pues por que los sillones de bolita estaban en un salón de belleza de la condesa, cuando los vi en la vitrina casi brinco de gusto. Obvio que no pude negociar en ese momento por que no estaba el dueño, pero me dieron su tarjeta para que le hablara.
En la primera llamada él estaba muy desconfiado, aseguraba que ya antes los habÃa rentado y los habÃan maltratado mucho, le aseguré que los cuidarÃa mucho y los protegerÃa con plásticos y telas, me dijo que lo meditarÃa y llamara después. En la siguiente llamada preguntó cuanto le ofrecÃa y pues le di la cantidad por la que me rentaban los sillones huevo, soltó una carcajada y me dijo que por eso lo que podÃa obtener era un viaje a la chingada, se despidió y colgó.
 VolvÃa llamar, esta vez le pedà que él pusiera el precio y dijo:
 -Hayyyyy reina se ve que de veras lo necesitas ¿verdaaaad?
Ya a estas alturas le conteste con un desesperado SI y empecé a mentalizarme para empezar a chillar.
- Te los rento por $$$$$$$$$
Tome asiento, respiré hondo y le dije que luego le daba una respuesta, eso estaba totalmente fuera de mi presupuesto y con quien fui a gimotear fue con mi jefe, a pedir que otro modelo fuera el estelar, a proponer otras opciones, pero su decisión fue que diera lo que pidieran por esos sillones. Bueno…si el jefe dice, pues asà será.
Le hablé a Rubén el dueño del salón para avisarle y como única condición puso que fuera yo personalmente por ellos.
El dÃa de la entrega llegué antes que el camión al salón de belleza y me presenté con Rubén, mientras platicábamos sobres sus sillones en la sala de espera (que aquà pueden ver) empezó a acariciar mi pelo…. finalmente me dijo que si me rentaba los sillones con una condición: cortarme el pelo.Solté una carcajada, y le dije que no gracias, no tenÃa tiempo.

Insistió, insistió, insistió, le platiqué sobre la existencia de Javier y que nadie más que él tocaba mi cabello y dijo:
-Â pues javierito es un pendejo, con la cantidad de cosas que se pueden hacer con tanto cabello y mira con que corte tan tradicional te tiene.
VolvÃa a decirle que no, y que en todo caso necesitaba manicure.
-Ok te hago manicure pero también te corto el pelo y te hago luces.
Le dije que no, y que le cambiaba el tinte por un pedicure.
-Ok yo te invito el manicure, el pedicure, pero te corto el cabello y lo pinto.
Le dije otra vez que no, y que en todo caso ya tenÃa tiempo que no me delineaban las cejas.
-Ok, te hago todo lo que quieras pero no le saques y déjame cortarte el pelo, ándale, ahorita, no me tardo.
Le dije que no, mejor otro dÃa.
- Ya vi que tienes miedo, pero ven cuando quieras y te hago todo lo que me pediste y te corto el pelo
- Ok, vengo la semana que entra, aunque no se, Javier va a mi casa….
- Cuando quieras reina y si quieres te lo hago en tu casa.
Ya pasaron varias semanas y ayer me habló por teléfono para saber cuando iba. Igual y voy mañana.Â
 III. Y para todo esto ¿cómo quedó el set?
Precioso, aquà una foto. Al final el sillón ganador fue el Barcelona, diseño de Mies Van de Rohe, un clásico del diseño. Las bolitas se quedaron empacadas.Â
